Un puesto callejero de comida rápida en honor al Papa Francisco

  • Fotografía de este 13 de marzo de 2014 que muestra a Juan Carlos Dasseville, quien todos los días trabaja en el puesto de "los panchos de Pancho" ubicado en el centro de Buenos Aires (Argentina). "Dígale sí a Francisco, dígale sí a Pancho" es la leyenda bajo la que voluntarios católicos regentan, con fines solidarios, un puesto callejero de panchos, nombre con los que se conoce en Argentina a los "hot dogs" y el apodo que también reciben todas las personas llamadas como el papa. David Fernández / EFE

  • Fotografía de este 13 de marzo de 2014 que muestra al puesto de "los panchos de Pancho" ubicado en el centro de Buenos Aires (Argentina). "Dígale sí a Francisco, dígale sí a Pancho" es la leyenda bajo la que voluntarios católicos regentan, con fines solidarios, un puesto callejero de panchos, nombre con los que se conoce en Argentina a los "hot dogs" y el apodo que también reciben todas las personas llamadas como el papa. David Fernández / EFE

  • Fotografía de este 13 de marzo de 2014 que muestra a Juan Carlos Dasseville, quien todos los días trabaja en el puesto de "los panchos de Pancho" ubicado en el centro de Buenos Aires (Argentina). "Dígale sí a Francisco, dígale sí a Pancho" es la leyenda bajo la que voluntarios católicos regentan, con fines solidarios, un puesto callejero de panchos, nombre con los que se conoce en Argentina a los "hot dogs" y el apodo que también reciben todas las personas llamadas como el papa. David Fernández / EFE

  • Fotografía de este 13 de marzo de 2014 que muestra a Juan Carlos Dasseville, quien todos los días trabaja en el puesto de "los panchos de Pancho" ubicado en el centro de Buenos Aires (Argentina). "Dígale sí a Francisco, dígale sí a Pancho" es la leyenda bajo la que voluntarios católicos regentan, con fines solidarios, un puesto callejero de panchos, nombre con los que se conoce en Argentina a los "hot dogs" y el apodo que también reciben todas las personas llamadas como el papa. David Fernández / EFE

  • Fotografía de este 13 de marzo de 2014 que muestra al puesto de "los panchos de Pancho" ubicado en el centro de Buenos Aires (Argentina). "Dígale sí a Francisco, dígale sí a Pancho" es la leyenda bajo la que voluntarios católicos regentan, con fines solidarios, un puesto callejero de panchos, nombre con los que se conoce en Argentina a los "hot dogs" y el apodo que también reciben todas las personas llamadas como el papa. David Fernández / EFE

  • Fotografía de este 13 de marzo de 2014 que muestra al puesto de "los panchos de Pancho" ubicado en el centro de Buenos Aires (Argentina). "Dígale sí a Francisco, dígale sí a Pancho" es la leyenda bajo la que voluntarios católicos regentan, con fines solidarios, un puesto callejero de panchos, nombre con los que se conoce en Argentina a los "hot dogs" y el apodo que también reciben todas las personas llamadas como el papa. David Fernández / EFE

  • Fotografía de este 13 de marzo de 2014 que muestra a Juan Carlos Dasseville, quien todos los días trabaja en el puesto de "los panchos de Pancho" ubicado en el centro de Buenos Aires (Argentina). "Dígale sí a Francisco, dígale sí a Pancho" es la leyenda bajo la que voluntarios católicos regentan, con fines solidarios, un puesto callejero de panchos, nombre con los que se conoce en Argentina a los "hot dogs" y el apodo que también reciben todas las personas llamadas como el papa. David Fernández / EFE