Gases usados durante las protestas de ayer afectan a residentes de Chacao

  • Dos transeúntes se cubren el rostro este 14 de marzo de 2014 por los efectos de los gases lacrimógenos usados durante protestas en el sector Chacao, en Caracas (Venezuela). Entre escombros, piedras, barricadas y olor a gases lacrimógenos circulan los habitantes del municipio Chacao, en el este de Caracas, que en el último mes han visto como la privilegiada zona residencial de la capital venezolana se ha ido transformando en un trinchera de batalla vespertina. MIGUEL GUTIÉRREZ / EFE

  • Transeúntes se cubren el rostro este 14 de marzo de 2014 por los efectos de los gases lacrimógenos usados durante protestas en el sector Chacao, en Caracas (Venezuela). Entre escombros, piedras, barricadas y olor a gases lacrimógenos circulan los habitantes del municipio Chacao, en el este de Caracas, que en el último mes han visto como la privilegiada zona residencial de la capital venezolana se ha ido transformando en un trinchera de batalla vespertina. MIGUEL GUTIÉRREZ / EFE

  • Una transeúnte se cubre su rostro este 14 de marzo de 2014 por los efectos de los gases lacrimógenos usados durante protestas en el sector Chacao, en Caracas (Venezuela). Entre escombros, piedras, barricadas y olor a gases lacrimógenos circulan los habitantes del municipio Chacao, en el este de Caracas, que en el último mes han visto como la privilegiada zona residencial de la capital venezolana se ha ido transformando en un trinchera de batalla vespertina. MIGUEL GUTIÉRREZ / EFE

  • Una transeúnte y su hija se cubren el rostro este 14 de marzo de 2014 por los efectos de los gases lacrimógenos usados durante protestas en el sector Chacao, en Caracas (Venezuela). Entre escombros, piedras, barricadas y olor a gases lacrimógenos circulan los habitantes del municipio Chacao, en el este de Caracas, que en el último mes han visto como la privilegiada zona residencial de la capital venezolana se ha ido transformando en un trinchera de batalla vespertina. MIGUEL GUTIÉRREZ / EFE

  • Una transeúnte se cubre su rostro este 14 de marzo de 2014 por los efectos de los gases lacrimógenos usados durante protestas en el sector Chacao, en Caracas (Venezuela). Entre escombros, piedras, barricadas y olor a gases lacrimógenos circulan los habitantes del municipio Chacao, en el este de Caracas, que en el último mes han visto como la privilegiada zona residencial de la capital venezolana se ha ido transformando en un trinchera de batalla vespertina. MIGUEL GUTIÉRREZ / EFE

  • Un transeúnte se cubre su rostro este 14 de marzo de 2014 por los efectos de los gases lacrimógenos usados durante protestas en el sector Chacao, en Caracas (Venezuela). Entre escombros, piedras, barricadas y olor a gases lacrimógenos circulan los habitantes del municipio Chacao, en el este de Caracas, que en el último mes han visto como la privilegiada zona residencial de la capital venezolana se ha ido transformando en un trinchera de batalla vespertina. MIGUEL GUTIÉRREZ / EFE

  • Un hombre adepto al oficialismo se prepara para una misa este 14 de marzo de 2014 en una plaza del sector Chacao, en Caracas (Venezuela). Entre escombros, piedras, barricadas y olor a gases lacrimógenos circulan los habitantes del municipio Chacao, en el este de Caracas, que en el último mes han visto como la privilegiada zona residencial de la capital venezolana se ha ido transformando en un trinchera de batalla vespertina. EFE/Miguel Gutiérrez MIGUEL GUTIÉRREZ / EFE

  • Un grupo de personas adeptas al oficialismo participan en una misa este 14 de marzo de 2014 en una plaza del sector Chacao, en Caracas (Venezuela). Entre escombros, piedras, barricadas y olor a gases lacrimógenos circulan los habitantes del municipio Chacao, en el este de Caracas, que en el último mes han visto como la privilegiada zona residencial de la capital venezolana se ha ido transformando en un trinchera de batalla vespertina. MIGUEL GUTIÉRREZ / EFE