Perú celebra centenario del nacimiento de Sarita Colonia

  • Cientos de creyentes visitan la capilla de Sarita Colonia, en el cementerio Baquíjano del Callao (Perú), el sábado 1 de marzo de 2014. La devoción por Sarita Colonia, una humilde joven peruana que dedicó su vida a los demás, ha trascendido desde las zonas más marginales de Lima hasta convertirse en un ícono de la cultura popular peruana, cuando se celebra el primer centenario de su nacimiento. Inicialmente, Sarita Colonia fue considerada "una santa del mundo marginal, de los homosexuales, delincuentes y prostitutas", explicó el sociólogo Gonzalo Portocarrero. Paul Vallejos / EFE

  • Una pintura de Sarita Colonia es reproducida en un celular en la capilla de Sarita Colonia, en el cementerio Baquíjano del Callao (Perú), el sábado 1 de marzo de 2014. La devoción por Sarita Colonia, una humilde joven peruana que dedicó su vida a los demás, ha trascendido desde las zonas más marginales de Lima hasta convertirse en un ícono de la cultura popular peruana, cuando se celebra el primer centenario de su nacimiento. Inicialmente, Sarita Colonia fue considerada "una santa del mundo marginal, de los homosexuales, delincuentes y prostitutas", explicó el sociólogo Gonzalo Portocarrero. Paul Vallejos / EFE

  • Estampitas de Sarita Colonia son vendidas al público que visita la capilla de Sarita Colonia, en el cementerio Baquíjano del Callao (Perú), el sábado 1 de marzo de 2014. La devoción por Sarita Colonia, una humilde joven peruana que dedicó su vida a los demás, ha trascendido desde las zonas más marginales de Lima hasta convertirse en un ícono de la cultura popular peruana, cuando se celebra el primer centenario de su nacimiento. Inicialmente, Sarita Colonia fue considerada "una santa del mundo marginal, de los homosexuales, delincuentes y prostitutas", explicó el sociólogo Gonzalo Portocarrero. Paul Vallejos / EFE

  • Una estampa de Sarita es venerada en la capilla de Sarita Colonia, en el cementerio Baquíjano del Callao (Perú), el sábado 1 de marzo de 2014. La devoción por Sarita Colonia, una humilde joven peruana que dedicó su vida a los demás, ha trascendido desde las zonas más marginales de Lima hasta convertirse en un ícono de la cultura popular peruana, cuando se celebra el primer centenario de su nacimiento. Inicialmente, Sarita Colonia fue considerada "una santa del mundo marginal, de los homosexuales, delincuentes y prostitutas", explicó el sociólogo Gonzalo Portocarrero. Paul Vallejos / EFE

  • Cientos de creyentes visitan la capilla de Sarita Colonia, en el cementerio Baquíjano del Callao (Perú), el sábado 1 de marzo de 2014. La devoción por Sarita Colonia, una humilde joven peruana que dedicó su vida a los demás, ha trascendido desde las zonas más marginales de Lima hasta convertirse en un ícono de la cultura popular peruana, cuando se celebra el primer centenario de su nacimiento. Inicialmente, Sarita Colonia fue considerada "una santa del mundo marginal, de los homosexuales, delincuentes y prostitutas", explicó el sociólogo Gonzalo Portocarrero. Paul Vallejos / EFE

  • Un afiche gigante con la imagen de Sarita Colonia es desplegado en el cementerio Baquíjano del Callao (Perú), el sábado 1 de marzo de 2014. La devoción por Sarita Colonia, una humilde joven peruana que dedicó su vida a los demás, ha trascendido desde las zonas más marginales de Lima hasta convertirse en un ícono de la cultura popular peruana, cuando se celebra el primer centenario de su nacimiento. Inicialmente, Sarita Colonia fue considerada "una santa del mundo marginal, de los homosexuales, delincuentes y prostitutas", explicó el sociólogo Gonzalo Portocarrero. Paul Vallejos / EFE

  • Una pintura de Sarita Colonia convertida en la muerte es vista en un bar de Barranco en Lima (Perú), el sábado 1 de marzo de 2014. La devoción por Sarita Colonia, una humilde joven peruana que dedicó su vida a los demás, ha trascendido desde las zonas más marginales de Lima hasta convertirse en un ícono de la cultura popular peruana, cuando se celebra el primer centenario de su nacimiento. Inicialmente, Sarita Colonia fue considerada "una santa del mundo marginal, de los homosexuales, delincuentes y prostitutas", explicó el sociólogo Gonzalo Portocarrero. Paul Vallejos / EFE