Inmigrante no será deportado por la enfermedad de su hijo

  • El Hondureño Carlos Oliva-Guillen es abrazado por su novia, Emily Navas, después de ser liberado de un centro Control de Aduanas e inmigración en Newark hoy martes 25 de Febrero de 2014. Después de una campaña en la que han participado organizaciones de inmigrantes como Faith Communities, PICO y Dreamers, Carlos, que fue enviado la semana pasada al centro de detención La Salle (Luisiana) para ser deportado a su país natal, podrá quedarse en Estados Unidos. Debido a que el hijo menor de Oliva-Guillen, de 26, y su novia, Emily, de 21, tiene una enfermedad poco usual que se conoce como hiperinsulemia, los médicos pidieron muestras de sangre urgentes de Oliva-Guillén para poder dar un tratamiento adecuado al bebé gracias a lo que, junto con la ayuda de las organizaciones, el padre del niño no fue deportado. Es "duro" tener un hijo enfermo y ver cómo lo pasan de un hospital a otro mientras estás sola porque tu pareja se encuentra retenido, explicó Emily Navas, madre del bebé. Kena Betancur / EFE

  • El bebe de siete meses Jen Carlos, hijo del Hondureño Carlos Oliva-Guillen, sonríe con su hermana Brittany antes de la liberacion de su padre de un centro Control de Aduanas e inmigración en Newark hoy Mates 25 de Febrero de 2014. Oliva-Guillen y su novia, Emily Navas, se reunieron hoy después de una campaña en la que han participado organizaciones de inmigrantes como Faith Communities, PICO y Dreamers, para evitar que Carlos, que fue enviado la semana pasada al centro de detención La Salle (Luisiana) fuera deportado a su país natal. Debido a que el bebé tiene una enfermedad poco usual que se conoce como hiperinsulemia, los médicos pidieron muestras de sangre urgentes de Oliva-Guillén para poder dar un tratamiento adecuado al niño gracias a lo que, junto con la ayuda de las organizaciones, el padre del niño consiguió quedarse en EEUU. Kena Betancur / EFE

  • Con lágrimas en los ojos, el hondureño Carlos Oliva-Guillen habla con la prensa este martes 25 de Febrero de 2014 tras ser liberado de un centro Control de Aduanas e inmigración en Newark. A la salida, le esperaban su novia, Emily Navas, y sus hijos tres hijos. Después de una campaña en la que han participado organizaciones de inmigrantes como Faith Communities, PICO y Dreamers, Carlos, que fue enviado la semana pasada al centro de detención La Salle (Luisiana) para ser deportado a su país natal, podrá quedarse en Estados Unidos. Debido a que el hijo menor de Oliva-Guillen, de 26, y su novia, Emily, de 21, tiene una enfermedad poco usual que se conoce como hiperinsulemia, los médicos pidieron muestras de sangre urgentes de Oliva-Guillén para poder dar un tratamiento adecuado al bebé gracias a lo que, junto con la ayuda de las organizaciones, el padre del niño no fue deportado. Es "duro" tener un hijo enfermo y ver cómo lo pasan de un hospital a otro mientras estás sola porque tu pareja se encuentra retenido, explicó la madre del bebé. Kena Betancur / EFE

  • El Hondureño Carlos Oliva-Guillen, es besado por su novia, Emily Navas, en presencia de sus hijos después de ser liberado de un centro Control de Aduanas e inmigración en Newark hoy martes 25 de Febrero de 2014. Después de una campaña en la que han participado organizaciones de inmigrantes como Faith Communities, PICO y Dreamers, Carlos, que fue enviado la semana pasada al centro de detención La Salle (Luisiana) para ser deportado a su país natal, podrá quedarse en Estados Unidos. Debido a que el hijo menor de Oliva-Guillen, de 26, y su novia, Emily Navas, de 21, tiene una enfermedad poco usual que se conoce como hiperinsulemia, los médicos pidieron muestras de sangre urgentes de Oliva-Guillén para poder dar un tratamiento adecuado al bebé gracias a lo que, junto con la ayuda de las organizaciones, el padre del niño no fue deportado. Es "duro" tener un hijo enfermo y ver cómo lo pasan de un hospital a otro mientras estás sola porque tu pareja se encuentra retenido, explicó Emily Navas, madre del bebé. Kena Betancur / EFE

  • El Hondureño Carlos Oliva-Guillen ( C ) camina junto a su novia, Emily Navas, y a sus hijos después de ser liberado de un centro Control de Aduanas e inmigración en Newark hoy martes 25 de Febrero de 2014. Después de una campaña en la que han participado organizaciones de inmigrantes como Faith Communities, PICO y Dreamers, Carlos, que fue enviado la semana pasada al centro de detención La Salle (Luisiana) para ser deportado a su país natal, podrá quedarse en Estados Unidos.Debido a que el hijo menor de Oliva-Guillen, de 26, y su novia, Emily Navas, de 21, tiene una enfermedad poco usual que se conoce como hiperinsulemia, los médicos pidieron muestras de sangre urgentes de Oliva-Guillén para poder dar un tratamiento adecuado al bebé gracias a lo que, junto con la ayuda de las organizaciones, el padre del niño no fue deportado. Es "duro" tener un hijo enfermo y ver cómo lo pasan de un hospital a otro mientras estás sola porque tu pareja se encuentra retenido, explicó Emily Navas, madre del bebé. Kena Betancur / EFE

  • El Hondureño Carlos Oliva-Guillen ( C ) camina junto a su novia, Emily Navas, y a sus hijos después de ser liberado de un centro Control de Aduanas e inmigración en Newark hoy martes 25 de Febrero de 2014. Después de una campaña en la que han participado organizaciones de inmigrantes como Faith Communities, PICO y Dreamers, Carlos, que fue enviado la semana pasada al centro de detención La Salle (Luisiana) para ser deportado a su país natal, podrá quedarse en Estados Unidos.Debido a que el hijo menor de Oliva-Guillen, de 26, y su novia, Emily Navas, de 21, tiene una enfermedad poco usual que se conoce como hiperinsulemia, los médicos pidieron muestras de sangre urgentes de Oliva-Guillén para poder dar un tratamiento adecuado al bebé gracias a lo que, junto con la ayuda de las organizaciones, el padre del niño no fue deportado. Es "duro" tener un hijo enfermo y ver cómo lo pasan de un hospital a otro mientras estás sola porque tu pareja se encuentra retenido, explicó Emily Navas, madre del bebé. Kena Betancur / EFE

  • El Hondureño Carlos Oliva-Guillen junto a su novia, Emily Navas, y a sus hijos posa para los fotógrafos después de ser liberado de un centro Control de Aduanas e inmigración en Newark hoy martes 25 de Febrero de 2014. Después de una campaña en la que han participado organizaciones de inmigrantes como Faith Communities, PICO y Dreamers, Carlos, que fue enviado la semana pasada al centro de detención La Salle (Luisiana) para ser deportado a su país natal, podrá quedarse en Estados Unidos. Debido a que el hijo menor de Oliva-Guillen, de 26, y su novia, Emily Navas, de 21, tiene una enfermedad poco usual que se conoce como hiperinsulemia, los médicos pidieron muestras de sangre urgentes de Oliva-Guillén para poder dar un tratamiento adecuado al bebé gracias a lo que, junto con la ayuda de las organizaciones, el padre del niño no fue deportado. Es "duro" tener un hijo enfermo y ver cómo lo pasan de un hospital a otro mientras estás sola porque tu pareja se encuentra retenido, explicó Emily Navas, madre del bebé. Kena Betancur / EFE