Dos reos chilenos encuentran el camino a hacia la reinserción
Fotografía del 3 de de diciembre de 2012 disponible hoy, martes 22 de enero de 2013, donde se ve a la diseñadora Estefanía Johnson (d) y a uno de los reos que trabaja en el taller de lámparas del Penal Colina I, a las afueras de Santiago de Chile (Chile). Largas horas de tedio en la cárcel, falta de experiencia profesional y el siempre difícil cara a cara con la calle son sólo algunos de los desafíos a los que tienen que enfrentarse muchos presos, aunque algunos logran escapar del cerco. Dos reos de una cárcel de Santiago de Chile han encontrado en la elaboración de lámparas y paneles de cobre una profesión que les proporciona un presente y un futuro esperanzador, como ejemplos vivos de la tan difícil meta de la reinserción. A unos 40 kilómetros de la capital chilena está situado el Penal Colina I. Allí, en un taller laboral, trabajan cada día Ricardo y Jorge desde las nueve de la mañana hasta pasadas las seis de la tarde. EFE/Felipe Trueba FELIPE TRUEBA / EFE
Fotografía del 3 de de diciembre de 2012 disponible hoy, martes 22 de enero de 2013, donde se ve a la diseñadora Estefanía Johnson (d) y uno de los reos que trabaja en el taller de lámparas del Penal Colina I, a las afueras de Santiago de Chile (Chile). Largas horas de tedio en la cárcel, falta de experiencia profesional y el siempre difícil cara a cara con la calle son sólo algunos de los desafíos a los que tienen que enfrentarse muchos presos, aunque algunos logran escapar del cerco. Dos reos de una cárcel de Santiago de Chile han encontrado en la elaboración de lámparas y paneles de cobre una profesión que les proporciona un presente y un futuro esperanzador, como ejemplos vivos de la tan difícil meta de la reinserción. A unos 40 kilómetros de la capital chilena está situado el Penal Colina I. Allí, en un taller laboral, trabajan cada día Ricardo y Jorge desde las nueve de la mañana hasta pasadas las seis de la tarde. EFE/Felipe Trueba FELIPE TRUEBA / EFE
Fotografía del 3 de de diciembre de 2012 disponible hoy, martes 22 de enero de 2013, donde se ven las manos de un reo moldeando una plancha de cobre en la elaboración de piezas lumínicas de este material en el taller de lámparas del Penal Colina I, a las afueras de Santiago de Chile (Chile). Largas horas de tedio en la cárcel, falta de experiencia profesional y el siempre difícil cara a cara con la calle son sólo algunos de los desafíos a los que tienen que enfrentarse muchos presos, aunque algunos logran escapar del cerco. Dos reos de una cárcel de Santiago de Chile han encontrado en la elaboración de lámparas y paneles de cobre una profesión que les proporciona un presente y un futuro esperanzador, como ejemplos vivos de la tan difícil meta de la reinserción. A unos 40 kilómetros de la capital chilena está situado el Penal Colina I. Allí, en un taller laboral, trabajan cada día Ricardo y Jorge desde las nueve de la mañana hasta pasadas las seis de la tarde. EFE/Felipe Trueba FELIPE TRUEBA / EFE
Fotografía del 3 de de diciembre de 2012 disponible hoy, martes 22 de enero de 2013, donde se ve a dos reos trabajando en la elaboración de piezas lumínicas de cobre en el taller de lámparas del Penal Colina I, a las afueras de Santiago de Chile (Chile). Largas horas de tedio en la cárcel, falta de experiencia profesional y el siempre difícil cara a cara con la calle son sólo algunos de los desafíos a los que tienen que enfrentarse muchos presos, aunque algunos logran escapar del cerco. Dos reos de una cárcel de Santiago de Chile han encontrado en la elaboración de lámparas y paneles de cobre una profesión que les proporciona un presente y un futuro esperanzador, como ejemplos vivos de la tan difícil meta de la reinserción. A unos 40 kilómetros de la capital chilena está situado el Penal Colina I. Allí, en un taller laboral, trabajan cada día Ricardo y Jorge desde las nueve de la mañana hasta pasadas las seis de la tarde. EFE/Felipe Trueba FELIPE TRUEBA / EFE