Obama ante el reto de controlar la violencia con armas
El presidente estadounidense Barack Obama (d) firma 23 órdenes ejecutivas para endurecer el control de armas junto al vicepresidente Joe Biden (i) en Washington, Estados Unidos hoy 16 de enero de 2013. Entre estas órdenes se encuentran la prohibición de comercializar armas de asalto, la exigencia de comprobación de antecedentes criminales para todas las ventas o aumentar la cobertura médica en salud mental. MICHAEL REYNOLDS / EFE
El presidente estadounidense Barack Obama tras firmar 23 órdenes ejecutivas para endurecer el control de armas junto al vicepresidente Joe Biden (d) en Washington, Estados Unidos hoy 16 de enero de 2013. Entre estas órdenes se encuentran la prohibición de comercializar armas de asalto, la exigencia de comprobación de antecedentes criminales para todas las ventas o aumentar la cobertura médica en salud mental. MICHAEL REYNOLDS / EFE
Los fotógrafos sacan instantáneas de las 23 órdenes ejecutivas para endurecer el control de armas firmadas por el presidente estadounidense Barack Obama en Washington, Estados Unidos hoy 16 de enero de 2013. Entre estas órdenes se encuentran la prohibición de comercializar armas de asalto, la exigencia de comprobación de antecedentes criminales para todas las ventas o aumentar la cobertura médica en salud mental. JIM LO SCALZO / EFE
El vicepresidente estadounidense Joe Biden (d) se dirige a los medios tras la firma del presidente Barack Obama (i) de 23 órdenes ejecutivas para endurecer el control de armas en Washington, Estados Unidos hoy 16 de enero de 2013. Entre estas órdenes se encuentran la prohibición de comercializar armas de asalto, la exigencia de comprobación de antecedentes criminales para todas las ventas o aumentar la cobertura médica en salud mental. JIM LO SCALZO / EFE
El presidente estadounidense Barack Obama (d) se dirige a los medios tras firmar 23 órdenes ejecutivas para endurecer el control de armas junto al vicepresidente Joe Biden (i) en Washington, Estados Unidos hoy 16 de enero de 2013. Entre estas órdenes se encuentran la prohibición de comercializar armas de asalto, la exigencia de comprobación de antecedentes criminales para todas las ventas o aumentar la cobertura médica en salud mental. JIM LO SCALZO / EFE
El fiscal general estadounidense Eric Holder (d) escucha al activista Al Sharpton (i) durante el acto en el que Barack Obama ha firmado 23 órdenes ejecutivas para endurecer el control de armas en Washington, Estados Unidos hoy 16 de enero de 2013. Entre estas órdenes se encuentran la prohibición de comercializar armas de asalto, la exigencia de comprobación de antecedentes criminales para todas las ventas o aumentar la cobertura médica en salud mental. JIM LO SCALZO / EFE
El secretario del Interior, el político hispano Ken Salazar asiste al acto en el que Barack Obama ha firmado 23 órdenes ejecutivas para endurecer el control de armas en Washington, Estados Unidos hoy 16 de enero de 2013. Entre estas órdenes se encuentran la prohibición de comercializar armas de asalto, la exigencia de comprobación de antecedentes criminales para todas las ventas o aumentar la cobertura médica en salud mental. JIM LO SCALZO / EFE
El presidente estadounidense Barack Obama (c) abraza a un niño tras firmar 23 órdenes ejecutivas para endurecer el control de armas junto al vicepresidente Joe Biden (i) en Washington, Estados Unidos hoy 16 de enero de 2013. Entre estas órdenes se encuentran la prohibición de comercializar armas de asalto, la exigencia de comprobación de antecedentes criminales para todas las ventas o aumentar la cobertura médica en salud mental. MICHAEL REYNOLDS / EFE
El presidente estadounidense Barack Obama (c) saluda a un niño Grant Fritz (d) tras firmar 23 órdenes ejecutivas para endurecer el control de armas junto al vicepresidente Joe Biden (i) en Washington, Estados Unidos hoy 16 de enero de 2013. Entre estas órdenes se encuentran la prohibición de comercializar armas de asalto, la exigencia de comprobación de antecedentes criminales para todas las ventas o aumentar la cobertura médica en salud mental. MICHAEL REYNOLDS / EFE